Estrené unos pendientes
dignos de una princesa
con un buen baño de oro
que les cubría el acero.
Se quedaban enganchados
muy bien a mis dos orejas,
dejando una abertura
parte de su gran diseño.
Tanto me gustan, amiga,
que yo te los recomiendo.
Compra si puedes comprar.
Mira si mirar tú quieres.